domingo, 29 de marzo de 2020

QUE PAREN EL MUNDO


Mister Chapman la tierra agoniza, dice un señor bajito con gafas de cristales gruesos. El Plan se va al garete.

Chapman apenas le escucha se limita a mirar por su enorme cristalera, acaba de recibir los últimos informes.

-Reúne a todo el Consejo, dice Chapman.

-Señor ya están todos reunidos en la Sala  Verde, me tome la libertad de convocarlos.

Sin decir una sola palabra, abre la puerta corredera de su despacho adentrándose en la lujosa Sala, donde se encuentran sentados únicamente doce personas con semblantes muy serios.

Sin apenas darle tiempo a sentarse uno de ellos con acento árabe dice:

-Tenemos que hacerlos ya, hay que para el mundo por unos meses Chapman. Los últimos datos son devastadores. No son capaces de controlarlo.

-Tenemos que actuar ya dice otro hombre con acento ruso.

-Sabéis los que nos va a costar esto? Dice otro de los invitados con rasgos orientales.
-Estaba previsto son daños colaterales, vuelve a responder el árabe.

Los doce invitados se miran entre sí y después miran a Chapman, en esta ocasión nadie habla. Todos esperan. Saben que el árabe tiene razón, tienen que parar todo. Los últimos informes del satélite fueron determinantes: “Si se siguen con estos índices de contaminación, señores nuestro Plan habrá fracasado, se aconseja la  Gran Pandemia Mundial,  se ralentizara  todo eso no dará más margen  para continuar la búsqueda de nuestro Planeta”.

Chapman, busca con la mirada al hombre bajito de gafas con cristales  gruesos.  En unos segundos el hombrecillo esta a su lado con una caja metálica sobre sus brazos, salen de la Sala sin mirar hacia atrás, saben que están haciendo lo que deben...







miércoles, 4 de marzo de 2020

TE QUIERO MAS QUE A MI VIDA



Llegara pronto la primavera le decía Vera a su madre, ella  la miraba complacientemente. La mujer no sabía quién era la joven que cada tarde se sentaba a su lado y que de vez en cuando la traía una bamba de nata que tanto le gustaba.

¿Cómo sabía ella que le gustaba tanto la nata? ¿Por qué al despedirse la daba dos fuertes besos y le decía “te quiero más que a mi vida mamá”.


A la hora de acostarse una foto amarillenta presidia su mesita la besaba fuertemente diciéndole “te quiero más que a mi vida Vera”.

martes, 3 de marzo de 2020

Y FUE EN ESE MOMENTO




Y fue en ese momento cuando lo decidió, ya no había marcha atrás. De repente se despojo de su antigua vida, sin más,  todo desaparecía.

Sentado en el filo de la cama, con las manos entrelazadas, no era capaz de pensar, el olor de ella impregnaba toda la habitación, no hubo reproches, tampoco lágrimas solo una sensación agradable de vacío en todo su cuerpo.


Cuando por fin se levanto, sintió que por momentos y como si se tratara de su viejo jardín, la nueva savia le recorría todo su cuerpo, como su viejo jardín, él también volvía  a revivir.

domingo, 23 de febrero de 2020

... Y ella finge que se lo cree




…Y ella finge que se lo cree, mientras no deja de limarse las uñas.

-Ha sido un error Sara, te lo juro, yo no sé nada de la dichosa caja B.

Sin mirarlo se levanta y saca el neceser grande del armario.

-Tienes que creerme cariño, vuelve a decir él sin demasiado convencimiento.

Ella cierra la cremallera del neceser con fuerza con si hubiera encerrado un gran secreto en él.

La deposita con desgana junto a la gran maleta y con unas fingidas lágrimas le mira y dice:


-A qué hora tienes que presentarte en Soto del Real.

lunes, 17 de febrero de 2020

AHORA YA VESTIDO



 Ahora ya vestido con su frac, no  era capaz de mirarse al espejo, se sentía ridículo, aunque su madre no hiciera más que decirle que estaba hecho un pincel.

No quería pasar por el altar, no quería convites, tampoco quería orquesta, ya lo había hablado con Susana, sería una boda sencilla.

Pero poco a poco y sin darse cuenta fue cediendo,  hasta diseño los tarjetones de boda, contrato el catering y busco la orquesta más hortera y cotizada en ese momento.


Ahora ya vestido no había vuelta atrás.

miércoles, 29 de enero de 2020

... Y SE FUE


Ésta es la historia de  un chaval de 16 años, Quique.  Ésta es la historia de mi tío Enrique que nos dejo el pasado mes de Noviembre sin hacer ruido, sin dar problema alguno, se marcho donde él quería estar  desde hace algún tiempo.

-¡¡Ay sobrina que sabréis vosotros de la vida!! Me decía entre cerveza y cerveza.

-Cuéntame le dije expectante.

Madre mía, prosiguió diciendo. Me acuerdo como si fuera ayer cuando llego a casa el teniente de la guardia civil y le dijo a mi padre que Quique debía de desaparecer del  pueblo que D xxx el cura del pueblo me había tomado ojeriza.

Resulta que se había enamoriscado de mi novia Amparin y estaba moviendo sus contactos para llevarlo primero a un internado para ingresar más tarde en un  correccional y terminar en la Legión cuando cumpliera la  mayoría de edad

Cuando escuche eso sobrina, seguía relatando mi tío, le dije a mi madre que me diera todo el dinero que tuviera guardado, se ríe cuando me dice que apenas eran unas 700 pesetas  pero suficientes dice para llegar a Francia.

Nervioso,  busque a  mi amigo del alma y decidimos que esa misma noche desparecería de Valencia. Con poca ropa, poca comida y una cuantas herramientas salí de mi casa para no volver. Mi amigo y yo salimos como si fuéramos al cine con las muchachas en nuestras respectivas bicicletas. A la mitad de la sesión le hice una señal nos teníamos que marchar. Llegue a la estación muy nervioso y compre un billete en tercera para Barcelona, me quedaba lo justo para  comprar un billete a Francia así que tuve que racionar toda la comida que me había dado mi madre. Una vez llegue a  Barcelona busque a el  carabinero amigo del teniente de la Guardia Civil  del pueblo. Él me procuraría la documentación suficiente para poder pasar a Francia pero la espera se hacía insufrible, tenía hambre,  tenía sueño, tenía ganas de dejar atrás todo. Con mi billete en la mano para ser libre y 17 pesetas. El estomago seguía rugiendo, así que de perdidos al río dijo de nuevo salí de la estación y me compre un buen bocadillo.

Una vez pase la frontera pensé ahora qué la suerte quiso que en el vagón  coincidiera con otro chaval un poco más mayor que yo y una vez en tierra extranjera hicimos piña.
Fue duro sobrina, me volvía a decir mi tío, pasamos dos días durmiendo en un banco del parque y sin comer, ninguno de los dos teníamos dinero, ni sabíamos dónde encontrar trabajo, no hablábamos francés y a mi todo me parecía sospechoso. Uno de los días se acerco una persona con acento catalán nos pregunto si éramos españoles, no sabía cómo actuar, tenía miedo de que pudieran enviarme de nuevo a España y sin más me fui con mis herramientas al hombro sin decir una palabra. Pero al día siguiente su furgoneta blanca apareció de nuevo y entendí, buscaba gente para trabajar en la carretera y comencé hablar con él.
-¿Tiene tajo para dos más? pregunte si más
-¿Sabéis de construcción?
-Claro que si, dije emocionado
-¿Sabréis poner bordillos entonces?.
-Sí, claro que si respondí de nuevo
-Entonces montaros en la furgoneta.
De nuevo ríe mi tío y me dice: Con las ganas que tenía de comer y coger una buena cama habría dicho lo que fuera. Eran pocos los conocimientos que teníamos, pero aprendimos en unas pocas horas. Fue tal el entusiasmo, que a los pocos días hable con el catalán y le dije que queríamos trabajar a destajo.
A los pocos meses el trabajo empezaba a escasear, así que una vez concluida la jornada, me iba a buscar trabajo por los alrededores. Una tarde, después de una jornada dura de trabajo decidimos salir a pasear por las afueras con la suerte de toparnos con dos hermanos que  chapurreaban  español y  dueños de unos viñedos en la zona. Empezamos a hablar hasta derivar en el momento en el que nos encontrábamos mi compañero y yo. Sin más  nos ofrecieron quedarnos con ellos, además del jornal nos daban el almuerzo y vivienda. Les dijimos que cuando podríamos empezar.
De allí surgieron más viñedos y más trabajos, sin él saberlo, había encontrado un profesión donde sin duda se convirtió en uno de los mejores. Sabía que su futuro estaba entre esos viñedos extranjeros a los que termino queriendo como si fueran suyos.
Tras muchos años volvió a España y volvió a su pueblo, la persona que cambio su futuro por arte de magia desapareció,  pero ya no eran ni su España, ni su pueblo, sin quererlo se había convertido un extranjero más.

UNA PEQUEÑA ESPERANZA



Empezó a llorar mientras escuchaba la radio, ese día quizá, desaparecieran todos  sus problemas. Se acabó la hipoteca, se acabó pedir a sus padres dinero a final de mes,  se acabaron las noches en blanco.

Apoyada en la vieja encimera, no podía controlar las lágrimas que resbalaban sobre su rostro. La radio apagada y ella inmóvil con las manos entrelazadas, guardaba con celo un pequeño papel, una pequeña esperanza que por el último número no se hizo realidad.