domingo, 15 de junio de 2014

TODA UNA VIDA QUE VIVIR

Tardan mucho, se decía mientras miraba por el gran ventanal del salón. ¿Les habrá pasado algo?, se preguntaba. Cuando los llame la semana pasada,  me aseguraron  que vendrían  y que traerían consigo a sus hijos.

Hoy era su cumpleaños, hoy cumplía 75 años, se había comprado para la ocasión, un bonito vestido rosa palo, había bajado a la peluquería, donde según Marta la peluquera de la Residencia  le había quitado de un plumazo diez años.

Estaba arreglada, estaba maquillada, estaba perfumada, estaba como siempre con ese aire de elegancia tan característico en ella, estaba esperando y no la gustaba, miraba su reloj de pulsera, mientras sostenía entre sus manos su teléfono móvil de alta generación, preguntándose una y otra vez el porqué de la tardanza de sus hijos.

Elisa, siempre fue una  mujer muy independiente, viuda desde  muy joven, nunca quiso casarse de segundas, con una vez vale, les decía a sus amistades, no volveré a cometer el error de casarme, tengo una vida que vivir.

Había tenido dos hijos Carlos e Isabel se llevaban poco tiempo, eran dos niños muy bien educados, habían estudiado en los mejores colegíos de Madrid y de Inglaterra. Los dos tenían sus respectivas carreras universitarias,  él Doctor en Derecho  y ella Ingeniero Informático.

Pronto empezaron a trabajar, los hermanos se llevaban bien, siempre juntos , todavía Elisa recuerda cuando sus hijos decidieron marcharse a Estados Unidos, a Isabel le ofrecieron una beca en uno de los Centros más importantes de San Francisco y Carlos sin pensárselo la acompaño, estuvieron cerca de tres años viviendo allí, a raíz de la gran crisis decidieron volver a España, trayéndose consigo sendas parejas, Elisa, sabía de las bodas de sus hijos, sabía que tenía dos nietos Anita y Stuart, pero ella nunca tuvo tiempo de viajar a San Francisco, tenía una vida que vivir.

Tardan mucho, continuaba diciendo sin dejar de mirar  por el gran ventanal del salón. Les a tenido que suceder algo, arreglándose una vez más el recogido. Fue entonces cuando Elisa decidió, acercarse a la recepción y preguntar si tenían algún mensaje de sus hijos, lo siento señora Martin de Leal, no tiene ningún recado, le dijo la amable recepcionista.

Una débil idea se le paso por la cabeza. “No van a venir”, pero enseguida la descarto, afirmando van a venir soy su madre y abuela, hoy cumplo 75 años volviendo al gran salón, volviendo  a mirar por el gran ventanal de la Residencia, diciéndose una y otra vez “vendrán” “claro que vendrán”.

Le dolían las piernas de estar en pié y decidió sentarse en una de las butacas, sin  perder de vista el jardín. Y sin saber muy bien porque, empezó a recordar  sus anteriores cumpleaños. Recordó  cómo se llenaba de gente su casa de Somosaguas (escritores, pintores, actores de cine y teatro, hasta videntes) era uno de los fines de semana más maravillosos. "La crème de la crème" contaban las revistas de cotilleos. Catering exclusivos, vinos de categoría, música en vivo, hasta un año hubo fuegos artificiales regalo de uno de sus invitados de Marruecos, recordaba los diferentes tipos de regalos que recibía y que ella, también ofrecía a sus invitados.

Recordó que muchos de ellos eran compañeros de viaje. Recordó lo bien que se lo pasaban en invierno cuando iban a esquiar a Suiza o a Estados Unidos. Recordó lo bien que lo pasaba en Estambul en primavera. Recordó también, lo bien que lo pasaba en Palma de Mallorca en verano y como lo alargaban marchándose a la República Dominicana.

Pero era incapaz de recordar una sola Navidad con sus hijos, no podía recordar cuándo fue la última vez que paso una vacaciones de verano con ellos, siempre estaban fuera estudiando, siempre de internado en internado, y en verano con Alma su tata que los llevaba de vacaciones a la casa de los abuelos paternos en  Peñíscola donde pasaban todas sus vacaciones y donde Elisa aterrizaba algún fin de semana, presionada por Alma. Tengo toda una vida que vivir, le decía siempre a la tata, tú no lo entiendes, y de malas maneras aparecía un sábado por la mañana y desaparecía el domingo a primera hora de la tarde.

En las horas que ella se encontraba en Peñíscola , sus hijos  agradecían el esfuerzo que su madre estaba haciendo por ellos, les llevaba a la playa, jugaba con ellos en la piscina de los abuelos, preparaba la merienda para sus amiguitos y hasta hacía planes con ellos para la próxima Navidad. Ellos siempre deseosos de que las horas no pasaran, ellos siempre deseosos de que ese año por fin celebraran la Navidad en Madrid, con su madre y abuelos, ellos deseaban creer, deseaban estar con ella, pero desgraciadamente eso nunca ocurría, desafortunadamente, la casa de Somosaguas en Madrid, siempre estaría vacía por esas fechas, un  año más,  Elisa y sus amigos decidieron pasar la Navidad al calorcito de una playa caribeña.

Y los años fueron pasando y los niños ya adolescentes, seguían educándose, seguían estudiando, seguían con su tata, Elisa aparecía en graduaciones, Elisa seguía apareciendo en Peñíscola, Elisa seguía llamando por Navidad, ahora sus hijos eran ya mayores y cuando se encontraba en Madrid deshaciendo o haciendo alguna maleta, siempre se justificaba con ellos diciendo: tengo una vida que vivir y salía de nuevo de sus vidas.

Hacía ya algún tiempo que la situación económica de Elisa era delicada, muy delicada, Esteban el hombre de confianza de sus negocios ya se lo advirtió. Debes echar el freno Elisa, las cosas ya no marchan como antes, empezamos a deber mucho dinero, tenemos que cerrar algunos negocios, pero la contestación que recibía de ella, era siempre la misma tengo una vida que vivir y salía del despacho de Esteban muy enfadada.

Esteban, que junto con Alma siempre estuvo al lado de los hijos de Elisa, decidió reunirlos en su despacho y contarle en la situación en la que está se encontraba. Tiene demasiadas deudas, habría que pensar en vender la casa de Somosaguas, le dijo preocupado. Los hijos que ya sabían algo, no pusieron ningún tipo de oposición, Isabel con cierta pena dijo, que se venda,  pero Peñíscola la mantenemos y miro a su hermano Carlos que de inmediato, afirmo con la cabeza.

¿Qué hacemos con ella? pregunto Carlos con cierta vergüenza, ¿con quién? pregunto Isabel, con mamá, donde vivirá ahora, continuo diciendo Carlos. Esteban, lo tenía todo calculado y les dijo que con lo que obtuvieran de la venta de la casa Elisa, podría ingresar en una buena Residencia, a su altura, dijo, mientras sonreía y cerraba la carpeta, pero, preguntó Carlos de nuevo, ¿ella está conforme con eso?, tendrá que estarlo dijo Isabel de repente, tiene una vida que vivir,  mirando   a su hermano, también con cierta vergüenza.

Los acontecimientos de desarrollaron, rápidamente, la casa se vendió muy bien, ninguno de los hijos quiso comprarla y eso que Esteban insistió, pero les traían demasiado malos recuerdos, Elisa fue perdiendo sus amistades, algunas igual que ella, habían perdido todo, decidiendo recluirse en alguna  Residencia que pudieran pagar, otras habían desaparecido, ya no había fiestas, ya no había viajes, se esfumaron.

El último cumpleaños que paso en Somosaguas lo paso con sus amigas del alma  Carmen y Daniela que igual que ella estaban solas y a punto de arruinarse. Fue un cumpleaños triste, fue un cumpleaños con una pequeña  merienda y una tarta de cumpleaños del Eroski. Ella sabía ya que el próximo sería en la Residencia, aunque siempre albergaba la ilusión de que alguno de sus hijos la invitara a irse a vivir con ellos.

 Tenía la esperanza que Esteban le dijera que alguno de los chicos había comprado la casa, que no tendría que preocuparse, que finalmente se quedaría allí, pero Esteban aparecía en casa con personas interesadas en el inmueble, ella siempre y antes de que apareciera la visita,  salía a dar un paseo, no quería ver la cara de esas personas, que invadían su intimidad, que visitaban  su dormitorio y se sentaban en su salón, era su casa y la iba a perder, sus hijos, definitivamente no la iban ayudar.

Elisa ingreso en la Residencia hacía ya nueve meses, tenía una buena habitación y la gente era amable con ella, había servicio peluquería, tenían una masajista y una piscina cubierta que en verano también podía usarse. Sus hijos junto con Esteban fueron con ella, visitaron todas las instalaciones y se marcharon con un “mañana te llamaremos para ver cómo has pasado tu primera noche”, ella se quedo en la puerta mirando cómo se iban sus hijos, se les quedo mirando con rabia y pena, la habían “aparcado” en una Residencia para viejos. ¿Qué habré hecho mal? se preguntaba mientras despedía a sus hijos y a Esteban con la mano.

Elisa seguía en su butaca, algo adormecida pero sin quitar la mirada del gran ventanal de la Residencia, sus ojos estaban humedecidos, no van a venir, repitió, no van a venir, tienen una vida que vivir.

sábado, 7 de junio de 2014

INVISIBLES



Esta es la historia de dos amigas, esta es la historia de dos mujeres, esta es la historia de la experiencia. Esta es la historia de dos INVISIBLES más.

Alicia y Yolanda se conocen desde hace décadas, Alicia con sus recién cumplidos 51 años, lleva más de año y medio sin trabajar, Yolanda con sus 56 acaba de quedarse en paro.

Aunque amigas, no son de las que se ven demasiado, pueden estar meses sin verse, pero cuando quedan, pareciese que hubieran estado juntas todos los días, se llevan bien, nunca se reprochan nada, quizá Yolanda, por no verse más menudo.

Ayer mismo estuvieron hablando por teléfono, Yolanda, no lo está pasando demasiado bien, a ella como a Alicia, le gusta trabajar, necesita sentirse útil, y desde hace un mes, le han enviado a casa, de muy buenas maneras, con mucho cariño, pero le han enviado a casa. Alicia por su parte trata de entenderla, trata de comprenderla, trata de hablarle de la manera más afectuosa que puede, ya que ella sabe que por mucho que le diga, por muchas ilusiones que Yolanda quiera hacerse (en buscar un nuevo empleo) Alicia sabe que ya son INVISIBLES, que lo que toca ahora es saber administrarse, que lo que toca ahora es aprender a vivir de otra manera, que lo que toca ahora es aprender a sacrificarse.

Yolanda le habla de su situación económica, se agobia, se pone nerviosa, repite una y otra vez que terminara viviendo de la caridad de su familia, repite que debe hacer recortes en su economía, y vuelve a agobiarse. Tranquila le dice Alicia, ella sabe perfectamente por lo que está pasando su amiga, ella sabe que tendrá noches en el que se despierte con la misma cantinela, habrá días enteros en los que se pregunte ¿Qué va a pasar conmigo?.

Alicia, con el auricular en su oreja sigue afirmando con la cabeza, sigue tratando de calmar a su amiga, la oye, pero no la escucha. No sabe. como decirle a su amiga que deberá aprender a administrarse, no sabe, como decirle a su amiga que por muchas ofertas en las que se apunte, por muchos CV que deje, la desestimarán (…es demasiado mayor, tiene demasiada experiencia, necesitamos caras más jóvenes), no sabe, como decirle a su amiga que cuando vaya a la oficina de desempleo le hablarán de ayudas, le dirán que a su edad no lo tendrá tan complicado, que tendrá que dar casi las gracias, por tener la edad que tiene, ya que enseguida pasará a tener una ayuda hasta que se pueda jubilar, no sabe, como decirle a su amiga, que cuando vaya la orientadora laboral, cuando explique cómo está buscando empleo, lo único que le dirán, hay poco trabajo y el poco que hay, no es para vosotros, lo importante es que los jóvenes empiecen a trabajar, no sabe, como decirle a su amiga que está en tierra de nadie que para esta sociedad es INVISIBLE.

Alicia con el auricular en su oreja, sigue pensando que trataran de convencerla que la única salida, es que sea una emprendedora, y vuelve a repetir ¿emprendedora de qué? Yolanda sigue lamentándose, sigue hablando de las horas libres que tiene, sigue hablando y lamentándose de lo injusta que es la vida, mientras Alicia, callada sigue pensando quien habrá sido el artífice de esa palabreja, que tan de moda se ha puesto.

Nos engañan, se dice a sí misma, mientras sigue calmando a su amiga, no saben qué hacer con nosotros y ponen de moda la palabrita de marras. Hay que ser emprendedor vosotros aportáis una gran experiencia y lo escriben en letras bien grandes, aportáis muchos conocimientos, debéis seguir adelante, debéis emprender y dejar de soñar con una nómina, eso es una utopía. Hay que atreverse con las nuevas tecnologías, continua diciendo, hay que modernizarse y seguir con los tiempos, hay que seguir adelante, concluye el “vende humo” de turno.

Alicia sigue con el auricular en la oreja, continua oyendo, continua sin escuchar a su amiga, y recuerda lo que ella le contesto a este individuo, exponiéndole sin ningún tipo de tapujo su situación y la de algunos más y recuerda la gran cantidad de personas que se sumaron a su comentario, y recuerda la cantidad de personas que tras ese post llegaron a la misma conclusión SOMOS INVISIBLES.

Yolanda parece más tranquila, parece que se ha desahogado del todo y le dice a su amiga que cuando van a verse, Alicia sonríe y contesta cuando quieras, ahora lo que nos sobra es tiempo.

viernes, 30 de mayo de 2014

FELIZ DÍA DEL ORGULLO FRIKI


Sí, señor, votaré porque todos los 25 de mayo sea el día del Orgullo Friki.

Sí, señor, celebraré esa fecha como el día en el que este país le dio definitivamente el espaldarazo al bipartidismo, le dio el espaldarazo a toda esa panda de políticos decadentes, a toda esa panda de políticos sin nada que decir, sin nada que hacer. Políticos, que poco a poco van retirándose, con caras con compungidas, con caras de circunstancias, y porque no, con cara de soberbia y rabia.

Sí, señor, por fin hemos abierto nuestros legañosos ojos, por fin un poco de aire sin viciar, por fin un poco de esperanza.

Y es que, a pesar de las encuestas, a pesar de los estudios (esos que cuestan tanta pasta, y que por cierto pagamos nosotros, como de costumbre) han demostrado una vez más lo equivocados que están, bueno, quién dice equivocados, dicen amañados.

Porque la realidad ha sido otra, la cruda realidad ha dado por fin la cara  mostrándose tal y como es. No estamos  por la labor de seguir con los brazos cruzados, estamos ya cansados de tanta palabrería rancia,  estamos cansados de ver las mismas caras y lo peor, estamos cansados de que no hagan nada. Necesitamos renovarnos y el día 25 de mayo fue el día. PODEMOS el partido de los frikis más frikis  será la tercera fuerza  superado en votos a IU y  UPyD.

Yo fui una de tantísimas personas que los voto, no me importa reconocer que me plantee lo que se llama el voto útil, pero  no me apetecía en absoluto, quería un cambio y el voto útil no me convencía en absoluto.

¿Un voto para la “chica de ayer”?, ni hablar, saque  de  mi bolso mis gafas de cerca y  busque la papeleta del “tertuliano”, pensando, os voy a dar una oportunidad, aunque algunos  me dijeran que su programa es inviable, que son  demasiado radicales, que son demasiado jóvenes.  Y mientras metía la papeleta en el sobre pensé. Son caras nuevas, caras con nuevas ideas, caras que están en la calle, que viven como nosotros, que saben la verdadera realidad que vive este país, y lo dicen porque ellos la viven igual que nosotros, y sin temblarme el pulso, metí en la urna la papeleta. Saliendo del colegio con una gran sonrisa en mi cara y satisfecha. ¡¡Bien hecho!!, me dije. 

Ahora que ha pasado un poco la euforia del momento, me daría mucha, muchísima pena que por hablar tanto de la famosa “casta” empezarán a entrar en ella. Me gustaría pedirles que siguieran adelante, ahora ya saben que  los apoyamos, me gustaría  que no hubiera ningún tipo de coalición, estamos con vosotros, no necesitamos a ningún partido grande, poco a poco lo haremos nosotros, sin su ayuda, nosotros PODEMOS.


Debéis, mejor dicho, debemos seguir creciendo, debéis, mejor dicho, debemos seguir adelante, debéis mejor dicho, debemos no tener miedo, debéis, mejor dicho, debemos  hacer caso omiso a las críticas, como dice un buen amiguete mío: frente a hechos no caben argumentos. Los resultados son los que mandan.

Sólo me resta recordaros que  El poder es como un explosivo: o se maneja con cuidado, o estalla.  (Profesor Tierno-Galván)

domingo, 18 de mayo de 2014

CINCUENTA Y CINCO MINUTOS



Eso es lo que más o menos duró el Cara a Cara entre el Sr. Cañete y la Sra. Valenciano. Cincuenta y cinco minutos de “palabrería”, cincuenta y cinco minutos de “demagogia”, cincuenta y cinco minutos del ya tan famoso “y tú más”.

Ninguno de estos dos “personajes”, dijo nada de interés (al menos para mí) hablaron y hablaron siempre de lo mismo, eso sí con muchísima educación con muchísima corrección, con muchísimo papel sobre la mesa.

Ninguno de los dos nos explicaron las medidas que iban a seguir para arreglar esto, ninguno de los dos se “mojo”. Fueron cincuenta y cinco minutos de palabrería insulsa, de cuentos infumables, aburridos.

Yo que no tengo ni idea de estas cosas, pero como ciudadana, les habría dicho antes de empezar el debate ¿? queda totalmente prohibido de hablar de la “herencia recibida” y del "tú más". Centrémonos en el presente y futuro.

Comenzando con esta serie de preguntas:

Hablemos de Educación Pública: ¿Tasas? ¿Becas? ¿Más profesorado? ¿Podrán elegir qué estudiar? ¿Habrá igualdad de oportunidades para todos? ¿Es cierto que el nivel cultural en España es tan bajo como se dice? ¿Si el nivel cultural era tan bajo, porque a nuestros estudiantes se les “rifan” perdón o se les “rifaban” en el extranjero? ¿Creen que estas encuestas, no están un poco amañadas?. 

Hablemos de Sanidad Pública: ¿Puede desaparecer el Copago? ¿Seguiremos pagando lo mismo una persona que gane más que una persona que gane menos? ¿Qué pasa con la ley de dependencia? ¿Seguirán nuestros enfermos esperando en interminables listas de espera? ¿Empezaremos a pagar por quedarnos con nuestros enfermos? ¿Qué pasa con la rehabilitación de Hospitales tan emblemáticos? ¿No cree que sea necesario? 

Hablemos de Justicia: Medidas para hacer frente a tanta corrupción ¿Será la ley implacable con todos ellos? ¿Cree que veremos ese dinero algún día? ¿Qué hay de los paraísos fiscales? 

Hablemos de Bankia: ha tenido unos sorprendentes beneficios, ¿Qué van hacer con ellos? ¿Se los devolverán a los ciudadanos, ya que fuimos nosotros los que pusimos el dinero? O por el contrario ¿Empezaran a devolvérselo a los preferentitas? ¿Lo reinvertirán, podemos saber en qué?

Hablemos de Empleo: ¿Cómo van a generar empleo? ¿Seguiremos con “la barra libre para las empresas”? ¿Qué medidas tomarán ustedes para esas personas que no reciben YA ningún tipo de subsidio?  ¿Los jóvenes tendrán que seguir saliendo de nuestro país, para conseguir esa oportunidad laboral? ¿Cómo y de qué  manera, van a tratar de recuperar ese TALENTO? ¿Cuándo hablamos de Plan Emprendedor, hablamos de personas mayores de 45 años? ¿Es esa su oportunidad laboral? ¿Es la única salida?. 

Hablemos de las Autopistas: ¿Por qué el ciudadano debe pagar dichas instalaciones? Y si es así, ¿se podrán utilizar de forma gratuita?. Pero, ¿por qué en vez de pagar autopistas que no usamos de manera habitual (al menos en Madrid) ese dinero no se emplea en investigación, sanidad, educación, empleo, ayudas a las hipotecas, etc, etc ...?

Y para terminar les preguntaría ¿Qué es para usted un buen político? ¿Se considera usted un buen político?, ¿Sabe de las necesidades reales del ciudadano?. Como persona anónima ¿Exigiría al partido que votó responsabilidad, exigiría que luchasen por sus derechos, exigiría que se consiguieran objetivos o por el contrario sólo se conformaría? ¿La verdadera profesión de un político es la de "vendedor de humo"? ¿El político trabaja para un "ente" totalmente desconocido por nosotros?, ¿Qué sentido tiene para usted la frase "haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga"?

Esto es más menos lo que yo hubiera preguntado, poco me importa el Power Point que llevaba el Sr. Cañete, poco me importa que la “chica de ayer” nos regalará los oídos con palabrería sobre la mujer, sobre el derecho a decidir, pero no dijo NADA de nada, eso sí en cámara daba muy bien.

En cincuenta y cinco minutos se pueden decir muchas cosas, en cincuenta y cinco minutos se pueden ganar unas elecciones, siempre y cuando hagas propuestas, des alguna solución, expliques cómo y de qué manera lo vais hacer, en cincuenta y cinco minutos puedes ayudarnos. Pero nunca emplees cincuenta y cinco minutos, para hablar de lo “bueno y lo divino” nos aburréis, nos enfadamos, y yo sólo empleo 0, en cambiar de canal y preguntarme ¿por qué en vez de esta bazofia de debate no han emitido el capítulo del Cuéntame que está tan interesante?.


domingo, 11 de mayo de 2014

PERSONALMENTE

El pasado lunes, el amigo Herrera hablaba en su editorial que, gustará o no la Recuperación técnicamente es un hecho. Dando datos como un descenso de parados, reconociendo que se debía a la Semana Santa y a que comenzaba la campaña veraniega subieran las cotizaciones en la Seguridad Social, hablo también del PIB previsiones de crecimiento 1,2% 1,8% según el gobierno que presumiblemente coincidirá con el de la eurozona.

Me llamo la atención la reseña que hizo de Portugal, destacando los 78 mil millones de euros  que hace tres años la Troika presto al país, y que esté  les ha devuelto, después de una serie de esfuerzos por parte del pueblo (subidas de impuestos, subida de IVA 23%, tasas para todo, supresión de pagas extras, etc.) hoy, decía, se financia  ya solo.

Vale, vale España, ya está en planta, después de haber estado muy malita en la UCI durante mucho tiempo, por fin estamos recuperándonos, pero,  ¿es cierta está recuperación o es sólo una leve mejoría, o es sólo un  nuevo maquillaje de números?

Dicen, se comenta,  se habla, se chismorrea  que los números no engañan que están ahí, y visto desde esa perspectiva efectivamente, son positivos, pero yo pregunto ¿por qué nos luce tan poco al ciudadano medio?

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, los datos del desempleo son “espejismos”. Por ejemplo,   sale la famosa cifra  como siempre la cifra desciende, pero curiosamente nunca coincide con el número de afiliados a la  Seguridad Social. Da que pensar o ¿no?

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, hablan de previsiones de crecimiento, pero ¿quién crece?, sólo hay que darse una vuelta por la calle, sólo tienes que ir a cualquier Centro Comercial de cualquier barriada y  observar como por ejemplo en mi barrio San Blas, no dejan de ofertar productos, no dejan de poner descuentos en ropa y calzado, pero desgraciadamente los únicos que acuden al Centro Comercial son los “abuelillos” que les sale más barato irse a calentar o a quitarse el calor,  sentados los sillones rojos destinados a los papás que vigilan a sus niños en el pequeño parque infantil  porque no pueden permitirse el lujo de pagar los “dichosos” recibos de la luz. 

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, el amigo Herrera habla de los esfuerzos que han tenido que hacer los portugueses para devolver el préstamo, pero ni una palabra de los esfuerzos que nosotros estamos haciendo, habla del primer ministro de Portugal de la “pasta” que ha tenido que devolver a los “hombres de negro” ¿y nosotros? o ¿es que no nos subieron el IVA?, o ¿es que no nos han subido las tasas?, o ¿es que no nos han impuesto el copago? (hay personas que no pueden pagar sus tratamientos médicos) o ¿es aquí no  se han congelado salarios?, o ¿es que aquí trabajando, no las pasan canutas para llegar a final de mes?. ¿Alguien me puede contar que pasa con los servicios de primera necesidad (luz, agua, gas)?.

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, la gente joven sigue sin encontrar una salida laboral en este país, algunos se marchan, otros deciden dar una oportunidad y quedarse. Jóvenes que han estudiado, que se han preparado, que hablan perfectamente cómo mínimo dos idiomas, jóvenes sin FUTURO, permitiéndose llamarles en algunos ambientes NINIS.

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, la inmigración, se marcha también, nuestra “tabla de salvación” pues eran los únicos que tuvieron narices de tener más de dos hijos, pues bien, también se han marchado, dejando una población, la española, de nuevo al límite.

Personalmente, creo que seguimos en la UCI, no nos recuperamos, ahora estamos con la elecciones, ahora necesitan votos, ahora todo son promesas, ahora son todo parabienes. Lo que está en juego es nuestro futuro dice Cañete, por otra parte Elena Valenciano es la chica de ayer.

Personalmente, yo me quedo con la frase de una persona que decía: Ahora me necesitas, necesitas mi voto, dónde estabas cuando yo te necesite, llevo más de dos esperando  a que me oigas, a que me atiendas,  a que me ayudes, y no me has hecho ni caso, ahora, me necesitas. Yo a vosotros, no, no os necesito.


La política es un acto de equilibrio entre la gente que quiere entrar y aquellos que no quieren salir  (Jacques Bénigne Bossuet)

domingo, 4 de mayo de 2014

LA PARÁSITA


Estimada señora:

El otro día escuché unas declaraciones suyas que me dejaron algo cao, no sé si entendí bien, pero a los desempleados nos llamo PARASITOS, por lo que me atrevo a escribirle estas letras.

Señora, no la voy a insultar, ni chillar, ni tampoco darle una patada en su trasero en caso de poder coincidir con usted, no, una aunque PARASITA, está bien educada, pero verá  y ante todo dedicar un Hurra a todas esas mujeres que ejercen de madre a la vez que trabajan a veces por un miserable sueldo, a veces perdiendo dinero, perdiendo momentos únicos en la vida de un bebé por un, repito, miserable trabajo.

Nunca he sido madre, la naturaleza es sabia muy sabia y decidió darme 3 niños ya creciditos hace bien poco (vaya lío), por lo que no he disfrutado de ninguna baja maternal, usted señora ha sido madre seis veces por lo que tengo entendido  y supongo que con sus respectivas bajas laborales nada más y nada menos que seis, cobrando de la Seguridad Social, como es debido. No quiero que se me malinterprete, creo que TODA mujer tiene derecho a ser madre, a disfrutar de su baja maternal, es más creo que habría que revisarla, me parece escaso el tiempo, pero llevados a estos extremos me ha parecido bien recordárselo señora.

Por mi parte y no quiero pecar de modesta, decirle que desde que comencé a trabajar nunca estuve de baja, es cierto que alguna vez me quede en casa porque se me pinza un nervio de la espalda, pero le aseguro que nunca más de un día, nunca he faltado porque alguno de mis niños estuviera enfermo, o porque debía llevarle a la revisión con el pediatra, o por asistir a la función de Navidad, he trabajado, sin importarme horarios, sin importarme si tenía o no dolor de cabeza, he trabajado mientras a un familiar le estaban operando, he trabajado muy duro, para que me pusieran en la calle después de casi veinte años.

Después trabajé dos años más en un proyecto para Telefónica, señora, volví a trabajar de nuevo sin importarme horarios, hacía todos los días unos 76 km  (ida y vuelta) por un salario base, no falté ningún día a trabajar, para mí era primordial mi trabajo, para mí era primordial cotizar, para era primordial la responsabilidad, me negaba a vivir del estado, pero está maldita crisis también acabo con dicho proyecto, esta maldita crisis me volvió a enviar al paro.

Ahora  y a mi edad cincuentona, soy incapaz de encontrar un empleo, me da igual si es digno como si no. Ahora señora que agoté hace ya algunos meses mi prestación,  me da vergüenza entrar en la oficina de desempleo, me siento mal, me parece estar pidiendo limosna y lo peor de todo es que te tratan como ganado, no te ayudan, vamos no te miran ni a la cara, supongo que porque quieren acabar enseguida y marcharse a desayunar o por vergüenza, porque no saben que decirte.

Señora, sé que a lo mejor se me interpreta mal, no se me entiende, pero lo que quiero recordarle cuando habla de  parásitos del sistema, acuérdese de estas cosas, acuérdese de las personas que han trabajado, que quieren trabajar y que ustedes no les dejan y enciman se permiten el lujo de “insultar”, “despreciar” “humillar”, no somos una lacra, definitivamente NO, más bien somos sus víctimas, somos esas personas que están en la calle porque ustedes acostumbrados a ganar un pastón en los años anteriores, ahora aunque siguen ganando,  pero ganan menos, son ustedes los que sin ningún escrúpulo, sin ninguno, nos ponen de patitas en la calle.

Me gustaría recordarle que los que hemos trabajado y los que por suerte siguen trabajando, de sus mermadas nóminas nos quitaban o les quitan un porcentaje para el desempleo,  en mi caso ya no, por desgracia,  pero si, en el de otras personas, se pagan o se han pagado su  desempleo, pero si todavía no lo entiende me gustaría que buscase las siguientes definiciones SOLIDARIDAD, EMPATÍA.

No son difíciles de buscar,  pero francamente no sé, sí será capaz de entenderlas, no hay problema, yo le puedo ayudar, es más podemos si usted quiere, darnos una vueltecita y enseñarle algunos amig@s.

Reciba un cordial saludo, por cierto, no me creí sus disculpas.
Fdo.: La Parasita 

domingo, 27 de abril de 2014

COMPARTIDA LA VIDA ES MÁS

A mí el teléfono móvil es uno de los artefactos  de las nuevas tecnologías que me sobra,  soy de las que lleva el teléfono en el bolso para hacer bulto lo reconozco, si suena no lo oigo y si lo escucho, nunca, nunca lo encuentro, suena y suena y yo de los nervios, nada, que no lo encuentro, en el coche no existe, en su lugar llevo a mí Pepa particular que es una GPS muy aplicada, siempre anda actualizándose, para no perdernos, nos llevamos bien. El guasa tampoco me va demasiado, soy lenta, nada ocurrente y encima muy torpe escribiendo, internet tampoco lo utilizo, definitivamente no dependo de la telefónica móvil. Es más, los fines de semana, libra, vamos que se queda en casita tan ricamente, ni me echa de menos ni yo a él.

¿A qué viene está confesión? Pues a que a principios del mes pasado (Marzo) recibí una “amable” llamada del departamento comercial Movistar, Lizy me dijo que se llamaba, para comunicarme que estaba pagando de más. Por una parte pagaba el Adsl más teléfono fijo, y  por otra el teléfono móvil.

La verdad  es que (que castizo) lo sabía, pero pagaba tan poquito de móvil, cuando digo poquito es muy poco, que no me importaba tener facturas diferentes, a lo que la amable Lizy  me hizo ver que con la tarifa Fusión Mini, todavía me ahorraba algo de dinero, no mucho, pero algo sí.

Cuando Lizy escucho las palabras mágicas “me interesa”, empezó a relatarme de carrerilla, que además me iban a dar internet, un terminal nuevo, no sé cuánto tiempo gratis en llamadas a teléfonos móviles y a cambio yo me comprometía a estar un año con Movistar.

De acuerdo, la volví a repetir. Por mi reloj llevábamos casi quince minutos, entre esperas y no sé que más, pero lo que no sabía es que todavía me quedaba como otros veinte minutos más de teléfono para terminar de contratar la dichosa tarifa.

…Un momento Sra. López, por favor no cuelgue Sra. López estamos realizando los cambios, gracias por la espera Sra. López, por favor no cuelgue Sra. López, gracias por la espera Sra. López, así casi otros veinte minutos horrible.

Y una vez realizada la gestión ¡¡por fin!! la llamada del 1004 para hacer la valoración. Lizy, se lo había currado y marque el 8, colgando definitivamente mi teléfono fijo. A los pocos minutos empiezo a recibir una serie de mensajes dándole la bienvenida a Movistar Fusión y otros dos más con el código para recoger mi Galaxy Mini Young.

Ese día decido que tengo que hacer algunas gestiones más importantes que ir a recoger el teléfono, me hacía tanta ilusión, como ponerme a correr alrededor de la Peineta (estadio olímpico, o lo que queda de él) así que pasados algunos días más y porque tuvimos que ir a comprar unas “cosillas” al Carrefour, me acuerdo que tengo que recoger el teléfono, así que antes de entrar y coger mi cestita, entro en la tienda de Teabla uno de los distribuidores de Movistar en el Centro Comercial de las Rosas. Cuando llego después de esperar un buen rato en la cola o fila (a elegir), saco mi teléfono y les enseño el mensaje de Movistar, la dependienta muuu (je,je) amable, me mira sonriendo y me dice que los tienen agotados, pero que recibirán el pedido el próximo viernes, que vaya a verlos entonces.

Bien el viernes me acerco de nuevo y vuelven a decirme siempre sonriendo que los tienen agotados, que Movistar les envían pocos terminales, miro el reloj y no eran las doce la mañana, amablemente me vuelven a decir que el martes reciben otro cargamento que me pase de nuevo.

Con la misma amabilidad les pregunto que si no pueden reservarme uno y que el día y hora que ellas me digan yo, estaré allí como un clavo, vuelve a sonreír, diciendo que es imposible, que no pueden hacerlo de ninguna de las maneras.

Esa misma tarde salgo a dar una vuelta por la calle de Alcalá y mira tú por dónde, paso por otro distribuidor de Movistar y curiosamente de la misma empresa Teabla, no llevo demasiada prisa y paso con mi móvil en la mano y el mensaje en la pantalla, recibo la misma contestación (tenemos agotadas las existencias, pero el martes vamos a recibir más, ¿por qué no se pasa?.

Dejo pasar los días, la verdad es que no me apetece estar peregrinando por un teléfono, pero claro tengo un angelito negro que me dice “sabes que lo estas pagando, te lo han ofrecido, tienen que ir a por él aunque no valga mucho, es tuyo”.

Tiene razón, como en otras ocasiones, y me pongo manos a la obra, me acerco de nuevo a la tienda y vuelven a contarme lo mismo, saliendo de allí, decido llamar al 1004 y le cuento a  Lola del departamento de reclamaciones, lo que me está sucediendo, ella muy bien aleccionada, me atiende poniendo la reclamación y dándome toda la “coba” que sea necesaria, pero el angelito negro vuelve a decirme “no seas tonta, no te ha hecho el menor caso, mañana les vuelves a llamar”,  así lo hice, hasta el punto que pedí que me dieran de baja el servicio, que me quedaba como estaba anteriormente, entonces, me pasaron al departamento de bajas, pasándome con José Antonio comunicándome  que dicha baja me costaría unos 125 Euros.

Me quede sin palabras y le dije que no era eso lo acordado, José Antonio frío como un tempano me volvió a repetir la cantidad  preguntándome si ya lo había decidido, le  colgué (sé que actué mal) pero la rabia me pudo.

Han pasado algunos días y he seguido con mi particular peregrinación por las tiendas de Movistar, han pasado los días y mis llamadas al departamento de reclamaciones de Movistar han continuado.

Decirles que por mi parte, me siento estafada, engañada y  defraudada, que yo, Aurora López Rguez., nunca exigí un terminal, para contratar la tarifa Fusión Mini, fue Lizy, la que me lo ofreció como parte del pack. No quiero un nuevo terminal, no me interesa, pero no me gusta que me tomen el pelo, no me dan ninguna solución, solo palabras amables, no me gusta pagar por algo que no tengo.

Si ustedes están ofreciendo un producto, una oferta de las que no son capaces hacer frente, cambien de estrategia, todos sabemos que desde hace tiempo que “la barra libre” con la telefonía móvil se acabo, sabemos que si queremos “fardar” con un artilugio de estos, nos lo tenemos que pagar. Ofrezcan su servicio de Adsl, ofrezcan su internet en el móvil y sus  minutos gratuitos en llamadas,  sin más, pero no engañen a la gente, no nos hagan pasear y pasear, aunque algunos no tengamos otra cosa que hacer.  


¿Compartida la vida es más? Frase para reflexionar.